¿Creías que te iba a intentar detener en la puerta de salida para evitar que escapes? No. Ya he hecho eso demasiadas veces y para nada me ha servido intentar aportar un poco de luz a tu vida de confetti, destellos y falsas apariencias que ocultan un ser tan penoso como tú...
No me molestaré en seguirte ni tan siquiera en ver como te alejas: NO MERECES LA PENA Y NUNCA LA HAS MERECIDO. Además, a la gente como tú la vida les acaba deparando el destino que merecen.
Si vuelves algun día, hazlo de aquí a mucho tiempo, cuando casi te haya olvidado. No te preocupes que no seré tan hipócrita como tú y en cuanto te vea venir a mí no sonreiré y ninguna palabra amable saldrá de mis labios mientras tú andes cerca. No las mereces por tu hipocresía, tu interés en ocultar con una máscara de frivolidad la soledad a la que siempre te verás atado (y no hablo de que tengas o no tengas pareja). Espero que jamás llegues a arrepentirte de nada de lo que hagas, pues ya no te servirá de nada...
LÁRGATE!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario