sábado, 4 de julio de 2009

Carta de despedida a un condenado

"Me despido de ti, pues no has sido capaz de ser tú mismo... Te has ahogado en lo que tu familia y amigos esperan de ti y ya no hay salida. Vas a la deriba y has derrochado tu vida en espectativas ajenas... Pobre chiquillo, cuánta lástima llegas a darme.

Estás acabado. De esta no te pueden salvar ni un angelito, ni siquiera un superhéroe... Ni aunque quieras, tú mismo: es demasiado tarde.

Jódete. No mereces otro destino... Sólo me molesta una cosa: y es que estaré donde tú estés y ambos nos tendremos que comer la mierda que tú solito has creado"

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